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domingo, 1 de julio de 2012

« Esta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos »


     Hoy, sobre el altar hemos contemplado a nuestro Señor Jesucristo.
     Hoy, hemos sido alimentados con el carbón de fuego, a la sombra del cual cantan los Querubines (Is 6,2s).
     Hoy hemos oído la voz poderosa y suave que nos dice:

     Este cuerpo quema las espinas de los pecados, ilumina el alma de los hombres.
     Este cuerpo ha sido tocado por la mujer que padecía flujos de sangre y ha sido curada de su enfermedad.
     Este cuerpo, con sólo verlo, curó a la hija de la Cananea.
     Este cuerpo, la pecadora, con todo el ardor de su alma se acercó a Él y fue liberada del barro de sus pecados.
     Este cuerpo, lo tocó Tomás y lo reconoció exclamando: «Mi Señor y mi Dios»
     Este cuerpo, grande y muy alto, es el fundamento de nuestra salvación.

     Antaño, el que es el Verbo y la Vida nos declaró:
«Esta sangre ha sido derramada por vosotros y entregada para la remisión de los pecados.
     Hemos bebido, amados míos, la sangre santa e inmortal.
     Hemos bebido, amados míos, la sangre que fluyó del costado del Señor, que cura toda enfermedad, que libera a todas las almas.
     Hemos bebido la sangre con la que hemos sido rescatados.
     Hemos sido comprados e instruidos, hemos sido iluminados.
     ¡Mirad, hermanos, qué cuerpo hemos comido!
     ¡Mirad, hijos, qué sangre nos ha embriagado!
     Mirad la alianza pactada con nuestro Dios, por miedo a enrojecer en el día terrible, en el día del juicio (cf 1C 11,29).

     ¿Quién está en condiciones de glorificar el misterio de la gracia?Hemos sido juzgados dignos de participar del don.
     Vigilémonos hasta el fin a fin de poder escuchar su voz bendita, dulce y santa:
     «Venid, benditos de mi Padre, recibid en herencia el reino preparado para vosotros» (Mt 25,34)...
     Amados míos, celebramos las maravillas del bautismo de Jesús (cf Mc 10,38), 
su santa y vivificante resurrección,
por la que el mundo ha recibido la salvación.
     Aguardamos todos la dichosa realización
por la gracia y la benevolencia de nuestro Señor Jesucristo:
a Él sean dadas la gloria, el honor y la adoración.

domingo, 10 de junio de 2012

Corpus Christi

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 14, 12-16.22-26

El primer día de ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dijeron a Jesús sus discípulos:

--¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?

Él envió a dos discípulos diciéndoles:

--Id a la ciudad, encontraréis un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo, y en la casa en que entre, decidle al dueño: “El maestro pregunta: ¿Dónde está la habitación en que voy a comer la Pascua con mis discípulos?” Os enseñará una sala grande en el piso de arriba, arreglada con divanes. Preparadnos allí la cena.

Los discípulos se marcharon, llegaron a la ciudad, encontraron lo que les había dicho y prepararon la cena de Pascua.

Mientras comían, Jesús tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio, diciendo:

--Tomad, esto es mi cuerpo.

Cogiendo una copa, pronunció la acción de gracias, se la dio y todos bebieron. Y les dijo:

--Esta es mi sangre, sangre de alianza, derramada por todos. Os aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día que beba el vino nuevo en el Reino de Dios.

Después de cantar el salmo, salieron para el Monte de los Olivos.

domingo, 26 de junio de 2011

Corpus Christi

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 6, 51-58

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:

-- Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.

Disputaban los judíos entre sí:

-- ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?

Entonces Jesús les dijo:

-- Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.

viernes, 24 de junio de 2011

¡Estas aquí, Señor!

¡ESTAS AQUÍ, SEÑOR!
Javier Leoz

Y, ante un mundo indiferente a tu presencia,
nuestras voces aclaman lo que el corazón siente:
¡Estás aquí Señor, como alimento y vida!
No permanezcas al margen de nuestra existencia;
te necesitamos como báculo que ofrezca firmeza a nuestro caminar
No nos dejes de tu mano
a pesar de que, el hombre, haya replegado la suya
No permitas, Señor,
que otros soles sean más potentes
que los rayos de tu verdad y de tu justicia
Sí, Señor;
¡ESTAS AQUÍ, Y NOS BASTA!
Y manifestamos públicamente que, nada ni nadie,
podrá ofrecernos la alegría que Tú nos das
Y cantamos, a los cuatro vientos,
que tu voz, por ser divina y humana,
habla en medio de nuestras miserias
o nos levanta en tantos instantes de decadencia.
Sí, Señor;
ESTAS PRESENTE EN EL PAN Y EL VINO
Para que, la mesa de nuestra vida,
cuente siempre con el principal sustento:
la fe, la esperanza, la Palabra, el Misterio
Para que, el paladar de nuestra existencia
saboree siempre de un manjar
que, sin saber de qué manera ni cómo,
se convierte en Cuerpo y Sangre de Cristo
¡ESTAS AQUÍ Y TE DAMOS GRACIAS!
Porque te haces ofrenda por el hombre
y compartes sus preocupaciones y necesidades
Y sales, con tu mano poderosa,
bendiciendo sus inquietudes y anhelos
Y miras, desde esa blanca hostia,
con ojos de ternura y de misericordia
con ojos de amor y de amigo que nunca falla
con ojos que saben mirar
más allá de lo que el hombre con los suyos alcanza
¡ESTAS AQUÍ, SEÑOR, Y NOS BASTA!
Eres salvación….¡Sálvanos!
Eres amigo……..¡Acompáñanos!
Eres fuerza……..¡Fortalécenos!
Eres vida……….¡Danos vida!
Eres amor………¡Amanos!
Eres Dios……….¡Te adoramos, Señor!
Eres Cristo……..¡Te bendecimos, Señor!
Eres Espíritu…...¡Llénanos de Ti!
Amén

jueves, 16 de junio de 2011

Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote

Sólo el amor halló tal sacerdocio:
el vino de la copa ya no es vino,
el pan es hoy la entrega de su cuerpo,
y en su nombre consagran sus ministros.

No quiso recibir aquella unción
que hacía sacerdotes interinos;
no se purificó, no entró en el templo
con la san re de extraños sacrificios.

No vistió la esplendente vestidura,
puesto en cruz, sin honor y malherido;
ni dio la bendición con gesto augusto
desde el altar, muriendo entre bandidos.

El rito fue el amor y la obediencia,
la ofrenda fue la Pascua de sí mismo;
viviendo entre nosotros fue pontífice
y de sus días hizo su servicio.

Gloria a ti, Jesucristo, nuestro hermano,
que fuiste sacerdote compasivo;
intercede glorioso ante tu Padre,
con quien vives y reinas por los siglos.
Amén.


Cantan tu gloria, Cristo Sacerdote,
los cielos y la tierra:
a ti que por amor te hiciste hombre
y al Padre como víctima te ofrendas.

Tu sacrificio nos abrió las puertas,
de par en par, del cielo;
ante el trono de Dios, es elocuente
tu holocausto en la cruz y tu silencio.

Todos los sacrificios del los hombres
quedaron abolidos:
todos eran figuras que anunciaban
al Sacerdote eterno, Jesucristo.

No te basta el morir, que quieres darnos
alimento de vida:
quedarte con nosotros y ofrecerte
sobre el altar: hacerte eucaristía.

Clavado en cruz nos miras, te miramos,
crece el amor, la entrega.
Al Padre, en el Espíritu, contigo,
eleva nuestro canto y nuestra ofrenda.
Amén.

martes, 31 de mayo de 2011

Oh Jesús, dame, te lo suplico, el pan de la humildad.

A Jesús, que se ha quedado con nosotros bajo las especies del pan y del vino, pidámosle que sea nuestro alimento y nuestra fortaleza:

Oh Jesús, dame, te lo suplico, el pan de la humildad.
El pan de la obediencia.
El pan de fuerza para romper mi voluntad y fundirla con la tuya.
El pan de la mortificación interior.
El pan del desprendimiento de las cosas creadas.
El pan de la paciencia para soportar las penas que mi corazón sufre.
El pan de la fuerza para bien sufrir.
El pan de verte sólo a ti en todo y siempre.
(Santa Bernadette Soubirous)

viernes, 27 de mayo de 2011

La Eucaristía - Catecismo de la Iglesia Católica

1. LA EUCARISTÍA ACOMPAÑA NUESTRA PEREGRINACIÓN
32 Al inicio del tercer milenio, la Iglesia celebrará el 48° Congreso Eucarístico Internacional, con la confianza de la presencia siempre nueva del Señor. La Iglesia, pueblo peregrino, encuentra en la Eucaristía el alimento de vida que la sostiene en su caminar, pues sabe que va rumbo a la patria definitiva (cfr. Hb 11,13-16). La Iglesia "celebra el memorial del Señor resucitado, mientras espera el domingo sin ocaso en el que la humanidad entera entrará en tu descanso" (Prefacio Dominical X).
Sacrificio de la Nueva Alianza
33 La Eucaristía es un sacrificio: el sacrificio de la Redención y, al mismo tiempo, el sacrificio de la Nueva Alianza.6 En la Última Cena, Jesús instituyó el sacrificio eucarístico de su Cuerpo y de su Sangre, con el cual iba a perpetuar por los siglos su sacrificio en la cruz y a entregar a su Iglesia el memorial de su muerte y resurrección (cfr. SC 47).
34 Jesús, en la Eucaristía, es la víctima que el Padre nos regala para ser inmolada; víctima que se entrega para purificarnos y reconciliarnos con Él. Esta entrega en sacrificio se encuentra prefigurada en el Antiguo Testamento, en el sacrificio de Abraham (cfr. Gn 22,1-14) que poéticamente se canta en la secuencia del Corpus Christi: "In figuris praesignatur, cum Isaac immolatur": "Se anuncia en figura en el sacrificio de Isaac" (Secuencia "Lauda Sion").
El carácter sacrificial de la Eucaristía se manifiesta en las mismas palabras de la institución: "cuerpo que se entrega" y "sangre que se derrama" (cfr. Lc 22,19-20; CEC 1365). El sacrificio de Cristo y el de la Eucaristía son un único sacrificio: la víctima es la misma, sólo difieren en el modo de ofrecerla (cfr. Trento DH 1743; CEC 1367). El sacrificio de Cristo es también el sacrificio de los miembros de su cuerpo, de manera que "la vida de los fieles, su alabanza, su sufrimiento, su oración y su trabajo se unen a los de Cristo y a su total ofrenda, y adquieren así, un valor nuevo" (CEC 1368).
35 Asimismo: "La Eucaristía es el memorial de la pascua de Cristo, la actualización de la ofrenda sacramental de su único sacrificio, en la liturgia de la Iglesia, que es su cuerpo" (CEC 1362). Memorial que es proclamación de las maravillas que Dios ha realizado a favor de los hombres, y que hace presente la pascua de Cristo. El sacrificio que ofreció de una vez y para siempre en la cruz se actualiza por la celebración (cfr. Hb 7,25-27). Haciendo presente el pasado, el memorial nos lanza al futuro, en la esperanza del retorno del Señor: "Cada vez que comemos de este pan y bebemos de este cáliz, anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vuelvas" (Aclamación 2 después de la consagración).
36 Desde sus orígenes, la Iglesia celebra la Eucaristía en obediencia al mandato del Señor: "Haced esto en memoria mía" (1Co 11,24-25). Así lo proclamamos en la parte central de la Plegaria Eucarística, inmediatamente después del relato de la Institución: "Así, pues, Padre, al celebrar el memorial de la pasión salvadora de tu Hijo, de su admirable resurrección y ascensión al cielo, mientras esperamos su venida gloriosa, te ofrecemos en esta acción de gracias, el sacrificio vivo y santo" (Plegaria Eucarística III).

Pan que transforma
37 La Sagrada Escritura presenta la Eucaristía también como alimento. Las figuras eucarísticas del Antiguo Testamento anuncian y ponen en relieve este aspecto. Una de estas figuras es el sacrificio de Melquisedec, quien ofreció al Dios Altísimo pan y vino (cfr. Gn 14,18). También el cordero pascual y los panes ázimos figuran la Eucaristía como alimento (cfr. Ex 12,1-28): antes de liberar al pueblo de la esclavitud se realiza este banquete en el cual el cordero es signo de la acción salvadora de Dios; además, el pueblo emprende el largo peregrinar que lo llevará a la tierra prometida. Es figura de la misma Eucaristía el banquete que celebró Moisés con los setenta ancianos, después del sacrificio con que se ratificó la alianza (cfr. Ex 24,11).
38 El sentido de banquete del peregrino que tiene la Eucaristía se encuentra también en la figura del Maná (cfr. Ex 16,1-35; Dt 8,3), alimento milagroso que Dios envió al pueblo hebreo y que durante cuarenta años lo sustentó en su travesía por el desierto, y al que se refirió expresamente Cristo al hablar del Pan de vida bajado del cielo, su cuerpo eucarístico (cfr. Jn 6,49-51.58).
39 Otra figura de la Eucaristía, en cuanto banquete que alimenta al peregrino, es el pan cocido bajo las cenizas que comió Elías: "Se levantó, comió y bebió, y con la fuerza de aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el monte de Dios, el Horeb" (1Re 19,5-8).
40 La condición de la Eucaristía, como el alimento del peregrino, la recoge, de una manera poética, la secuencia de la solemnidad de Corpus Christi: "Ecce panis angelorum, factus cibus viatorum": "He aquí el pan de los ángeles, hecho alimento de los peregrinos" (Secuencia "Lauda, Sion"). El pan de la Eucaristía es fuerza de los débiles: "En efecto, cuando comemos su carne, inmolada por nosotros, quedamos fortalecidos" (Prefacio de la Eucaristía I); es consuelo de los enfermos, viático de los moribundos, en el cual Cristo "se hace comida y bebida espiritual, para alimentarnos en nuestro viaje hacia la pascua eterna" (Prefacio de la Eucaristía III); es el alimento sustancial que sostiene a tantos cristianos en el testimonio que han de dar, en los diversos ambientes, a favor de la verdad del Evangelio.
41 "El que me coma vivirá por mí" (Jn 6,57), nos dice Jesús para urgir la necesidad que tiene el cristiano de alimentarse de Él, que es el pan bajado del cielo. La participación en este sagrado Banquete nos edifica como Cuerpo Místico de Cristo. Jesús Eucaristía es, pues, el centro de la vida de la Iglesia.
42 La Iglesia tiene en la Eucaristía el alimento que la sostiene y transforma interiormente. A este respecto, afirma san León Magno: "Nuestra participación en el Cuerpo y la Sangre de Cristo no tiende a otra cosa que a convertirnos en aquello que comemos". Somos asimilados por Cristo, somos transformados en hombres nuevos, unidos íntimamente a Él, que es la cabeza del Cuerpo Místico.
43 La vida nueva que Cristo nos da en la Eucaristía se convierte para nosotros en "medicina de inmortalidad, antídoto contra la muerte y alimento para vivir siempre en Jesucristo".8 Los que vivimos de Cristo, que quiere que todos tengamos vida en abundancia, debemos proclamar el carácter sagrado de la vida humana, desde su concepción hasta su ocaso natural y contrarrestar las nocivas influencias de la cultura de la muerte.

lunes, 14 de junio de 2010

Cronica de la Adoración Nocturna

BODAS DE DIAMANTE DE LA SECCIÓN DE REINOSA (Cantabria) Y DIOCESANA DE ESPIGAS

1935-2010

12 de junio de 2010, 21 horas, iglesia del Carmen (PP. Carmelitas)

Se celebró la vigilia conmemorativa en un día de lluvia permanente. Esta circunstancia desanimó a algunas personas, pero algo más de un centenar de adoradores procedentes de Santander, Torrelavega, Los Corrales de Buelna, San Vicente de la Barquera y Castro Urdiales se reunieron con los locales, para dar gracias a Dios, por estos 75 años de existencia de la sección de Reinosa.

El acto estuvo presidido por el Sr. Obispo, don Vicente Jiménez Zamora, y concelebrado por otros 7 sacerdotes, varios Carmelitas, entre ellos el nuevo Superior que también es el nuevo director espiritual de la Sección sustituyendo al Padre Pablo que, por motivos de salud, ya no puede seguir ejerciendo esa labor. También estaban presentes el Director Espiritual diocesano, el salesiano don Juan Ángel González, y el de Torrelavega don José María Díaz.

El acto, sencillo, siguió el programa previsto. Terminó con la procesión eucarística y la Bendición y Reserva del Santísimo. Los adoradores de Reinosa prepararon, como colofón, un delicioso ágape que no pudo ser aprovechado por todos los adoradores de Santander todo lo que hubieran deseado ante la premura del tiempo de retorno.

El protagonista de la imagen es el Padre Pablo. Permítasenos un pequeño homenaje a este hombre. A un gran hombre, como reconocen los que le conocen. Un carmelita dedicado por entero a su labor. Hombre trabajador, poeta ocasional, algunos de sus versos han aparecido en el Boletín de la ANE diocesano, dedicado a la Legión de María, a atender a los enfermos de una residencia cercana..., a la Adoración Nocturna. Durante veinte años ha dedicado varias horas de la noche, pero también del día, para dirigir espiritualmente a los adoradores reinosanos. Desde estas líneas nuestro agradecimiento y un afectuoso saludo. Al mismo tiempo, damos la bienvenida a otro carmelita, al Padre Alberto que desde ahora, ya es el nuevo Director Espiritual de la Sección.

Tomado de http://www.laredcantabra.com/anesantander/

sábado, 12 de junio de 2010

75 años de la Adoración Nocturna en Reinosa


A partir de las 20 horas: Recepción de adoradores e inscripción de Banderas en la residencia de los PP. Carmelitas, anexo a la iglesia del Carmen, calle Emilio del Valle 6.


21 h.: Procesión de Banderas desde la citada residencia a la Iglesia de los Carmelitas. A continuación se rezará el rosario, mientras habrá confesiones. A continuación imposición de insignias, entre otros a tres adordaores d ela sección entre ellos el que serán nuevo director espiritual de la secci&óacute;n el Padre Alberto. Rezo de Vísperas y celebración de la Eucaristía presidida por el Sr. Obispo D. Vicente Jiménez Zamora. Turno de Vela. Procesión eucarística por los alrededores, bendición con el Santísimo, Reserva y Canto a María

Al término de la misma los adoradores reinosanos ofrecerán un chocolate.

lunes, 7 de junio de 2010

Historia de la Adoración Nocturna

Enlaza

Adoración Nocturna - Actos presididos por el Sr. Obispo de Santander


VIGILIA DE ACCIÓN DE GRACIAS POR LOS 75 AÑOS DE LA SECCIÓN DE REINOSA (diócesis de Santander) Y DIOCESANA DE ESPIGAS

1935-2010

12 de junio de 2010, 21 horas, iglesia del Carmen (PP. Carmelitas)

PROGRAMA DE ACTOS

A partir de las 20 horas: Recepción de adoradores e inscripción de Banderas en la residencia de los PP. Carmelitas, anexo a la iglesia del Carmen, calle Emilio del Valle 6.

21 h.: Procesión de Banderas desde la citada residencia a la Iglesia de los Carmelitas. A continuación se rezará el rosario, mientras habrá confesiones. A continuación imposición de insignias. Rezo de Vísperas y celebración de la Eucaristía. Turno de Vela. Procesión eucarística por los alrededores, bendición con el Santísimo, Reserva y Canto a María

Al término de la misma los adoradores reinosanos ofrecerán un chocolate.

Nota:
Se distribuirá el texto de la Vigilia.

domingo, 6 de junio de 2010

Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 9, 11b-17

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar a la gente del Reino de Dios, y curó a los que lo necesitaban. Caía la tarde y los Doce se le acercaron a decirle:

-- Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida; porque aquí estamos en descampado.

Él les contestó:

-- Dadles vosotros de comer.

Ellos replicaron:

-- No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para todo este gentío.

Porque eran unos cinco mil hombres. Jesús dijo a sus discípulos:

-- Decidles que se echen en grupos de unos cincuenta.

Lo hicieron así, y todos se echaron. Él, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y cogieron las sobras: doce cestos.

sábado, 5 de junio de 2010

Unos minutos con Jesús Sacramentado

Oración a Jesús Sacramentado


“Os saludo oh Jesús Sacramentado, el más hermoso, agraciado y bello entre los hijos de los hombres. Os saludo mi Amado, oh celestial prisionero del amor, que constantemente veláis sobre mí. Que todo cuanto existe os bendiga; bendigaos sobre todo mi corazón, que a todos os prefiere. Oh santa Hostia, fortaleza del alma desterrada; divina Eucaristía, obra maestra del corazón de mi Jesús, Vos formaréis las delicias de mi pensamiento, mientras que os adoro oculto bajo los velos eucarísticos; y en la hora de mi muerte, venid oh Jesús, venid con María y José, a recibir mi postrer aliento. Así sea. “

Jesús mío, dulcísimo, creo que estáis presente en el Santísimo Sacramento del altar, con vuestro cuerpo inmaculado, con vuestra sangre redentora, con vuestra alma divina y con vuestra divinidad adorable! De vuestra bondad infinita, espero la gloria celestial. En unión de todos los ángeles y santos del cielo, os amo y os adoro. Me arrepiento de haberos ofendido y humildemente os pido me perdonéis. Por la oración milagrosa de María Inmaculada y con Ella, os ruego, me otorguéis la gracia que os pido en esta novena, si es para vuestra gloria y santificación de mi alma. Amén.

miércoles, 2 de junio de 2010

Y este Domingo...


Este próximo Domingo, festividad del Corpus Christi, recibirán por primera vez a Jesús Eucaristía, 8 niñ@s de Reinosa en nuestra Iglesia del Carmen, en la misa de las 13.00h.

Oremos por todos ellos y los que hacen su Primera Comunión este año, que experimenten la cercanía y amistad que Jesús les regala en su Cuerpo y Sangre.

Tras la celebración de este Sacramento de iniciación cristiana, procesionaremos por las calles de Reinosa con el Santísimo Sacramento. Estaís todos invitados a este hermoso acto de amor y piedad.

10 pétalos para el Corpus Christi


1.LA EUCARISTIA. En ella el Señor se quedó. Fue la última aparición. No la contaron los apóstoles pero, a buen seguro, que vivieron con ella la presencia real y conmovedora de Jesucristo.

2.EL AMOR. Si Dios ofrece a Jesús, con todo su Cuerpo y su Sangre, es para que también nosotros aprendamos aquello de “amor con amor se paga”. El Corpus nos llama e incita a la solidaridad, a la caridad.

3.EL TESTIMONIO. Quién participa en un banquete suculento no se queda indiferente. Lo recuerda y lo pregona. En el día del Corpus, el Manjar Eucarístico, lo llevamos allá donde normalmente se desenvuelve la vida de las personas. Hay dar razón y muestras de que, Jesús, está vivo.

4.LA PAZ. La que nos dejó Jesús. La que viene como consecuencia del perdón, de la comprensión y de la humildad. La paz de Cristo, en el día del Corpus, es aquella que se conquista ofreciendo lo mejor de nosotros mismos. La parte más bonita o aquella que más nos cuesta ofrecer.

5.LA COMUNION. La buena armonía que existió entre el Padre y el Hijo, se manifiesta especialmente en el sacramento eucarístico. Y, cuando nosotros lo comulgamos, nos comprometemos también a ser signo de reconciliación, de apertura, de amor. El amor de Dios, busca nuestra unión.

6.LA ALEGRIA. El buen amigo, Jesús, busca a sus amigos. Y los busca porque pretende su salvación, una salida digna y gozosa a su vida. El Corpus nos invita a la fiesta, a sentirnos acompañados y peregrinos con Jesús de Nazaret

7.LA CUSTODIA. No podemos abarcar todo el Misterio Sacramental. Y, al Señor, lo colocamos en custodia de metal. Pero, no lo olvidemos, el Señor quiere caminar con nosotros; quiere exponerse con nosotros; con nuestras palabras y obras podemos ser las mejores custodias con las que llevar al Señor al mundo.

8.LA ALABANZA. Alabamos al Señor porque, sólo El, es digno de ser adorado. Porque, aunque sabemos que nuestras alabanzas no le enriquecen, disfruta con nuestras expresiones de cariño. Con nuestras muestras de religiosidad popular.

9.EL CAMINO. Nuestra vida es una peregrinación. En el día del Corpus, con el Señor por delante, ponemos nuestros ojos en la eternidad. Anunciamos su muerte, proclamamos su resurrección hasta que El vuelva.

10.LA ORACION. El día del Corpus nos invita a la oración, al silencio, a la contemplación. Tenemos que amar al que mucho nos ama. El AMOR DE LOS AMORES camina lentamente por nuestras calles y plazas y, lo hace, porque quiere recuperarnos para Dios

viernes, 20 de noviembre de 2009

¡Oh pan dulcisimo!

¡Oh pan dulcisimo!,
cura el paladar de mi corazon,
para que guste la suavidad de tu amor.
Sánalo de toda enfermedad, para que no guste otra dulzura fuera de ti,
para que no busque otro amor fuera de ti
ni ame otra belleza fuera de la tuya, hermosísimo Señor.
Pan dulcísimo que contiene en sí toda dulzura y todo sabor,
que nos fortaleces sin disminuir,
haz que pueda alimentarse de ti mi corazón
y la intimidad de mi alma se colme de tu dulce sabor.
Que se alimente de ti el hombre que peregrina todavia,
para que no desfallezca a lo largo del camino.
Que pueda llegar con tu auxilio por la senda recta de tu reino:
donde no te contemplaremos en el misterio como ahora,
sino cara a cara y por toda la eternidad.
(Juan de Fécamp)

lunes, 15 de junio de 2009

Año Sacerdotal-Benedicto XVI


"Para favorecer esta tendencia de los sacerdotes a la perfección espiritual de la que depende sobre todo la eficacia de su ministerio, he decidido que se celebre un especial Año Sacerdotal del 19 de junio de 2009 -Sagrado Corazón de Jesús y Jornada para la santificación sacerdotal- al 19 de junio de 2010”. Este año “se conmemora el 150 aniversario de la muerte del santo cura de Ars, Juan María Vianney, verdadero ejemplo de pastor al servicio del rebaño de Cristo”.
S.S. Benedicto XVI, 16 de marzo de 2009.