lunes, 17 de octubre de 2011

He querido morir por ti

Las miserias del hombres son para Mí las mejores ocasiones para probarles Mi Omnipotencia. Si el pecador yace postrado por sus culpas, ¿cómo puedo demostrarle mejor amor y poder, si él se mueve a dejar el pecado? Amor porque fácilmente lo perdono. Poder porque transformo al repugnante en hermoso, al malo en bueno. Y de este amor, tú puedes dar buen testimonio.

¡Oh, cuán amada Me eres! He querido morir por tí y moriría de nuevo para poder glorificarte junto a Mí. Tú formas parte de un selecto grupo de almas compañeras de Mi Pasión. Y mientras más te acerques a Mí, más serás tentada y mientras más triunfes, más dones te otorgaré. ¿Qué no te daría a tí, que luchas sólo por agradarme, mientras que casi todos Me rodean por sus intereses? ¡Oh, cuán poco se asemejan a Mí las almas que piensan sólo en su provecho!

Debes entender que Mi sacrificio fue total, es decir un beneficio, ya que desde la eternidad poseo la Felicidad en esencia y Mi Humanidad misma glorificada, no puede añadir nada a la infinitud de Mi felicidad sino de una manera accidental.

¿Ves cuánto camino has recorrido? Pues bien, Yo te guié, te moderé, te vencí, te detuve y te impulsé hacia Mí. Y si no hubiese hecho todo esto, ahora serías una de Mis peores criaturas. En cambio, con Mi don de Amor, has llegado a ser un cofre, al que deberán tener acceso muchos y no sufras, como lo estás haciendo. Yo te mando que escribas, porque Soy Yo quien así lo había dispuesto para confundir a quienes siendo necios se creen sabios.

Jesús

¿Olvidamos, aquello que Dios, ha hecho por nosotros?

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